Después del éxito de las dos últimas entregas de Azul, Michael Kiesling nos presenta un nuevo reto con esta propuesta: Azul Pabellón de Verano. Un nuevo rompecabezas donde tendremos que regresar a Portugal y esforzarnos para obtener el mejor pabellón de verano para el rey Manuel I. Un juego editado por Asmodee que no dejará indiferente a nadie; ni a los veteranos de la saga ni a los más noveles.
Si ya conoces el juego o solo quieres saber nuestra opinión, ve a la valoración personal
Jugadores: | 2 – 4 |
Duración: | 30 – 45 minutos |
Edad: | 8+ |
Complejidad: | Baja |
Idioma: | Castellano |
Género: | Abstracto, Estrategia, Familiar |
Autor/es: | Michael Kiesling |
Editorial: | Asmodee |
PVP: | 39,95€ |
Componentes
- 4 tableros de jugador.
- 1 tablero de puntuación.
- 9 expositores.
- 132 losetas.
- 1 loseta de jugador inicial.
- 1 torre de almacenamiento.
- 4 fichas de puntuación.
- 4 marcadores de puntuación.
- 1 marcador de ronda.
- 1 bolsa de tela.
- Libro de instrucciones.
Preparación de la partida
Para jugar a Azul Pabellón de Verano cada jugador tendrá que coger un tablero de jugador y pondremos en medio de la mesa los expositores según el número de jugadores. El tablero de puntuación irá a un lado de la mesa con el marcador de ronda en la 1ª posición y el de los jugadores en la casilla número 5.
Llenaremos la bolsa con las 132 losetas y sacaremos 10 para ponerlas en el tablero de puntuación, tal y como viene indicado en el tablero. Pondremos 4 losetas encima de cada expositor, también escogidas al azar de la bolsa.
La torre se pondrá a un lado de la mesa y es donde pondremos las fichas descartadas. Las fichas de puntuación las tomaremos una vez conseguimos dar una vuelta al tablero de puntuación. Mientras tanto, las podemos guardar.

Mecánica del Juego
Azul Pabellón de Verano está dividido en diferentes rondas, al igual que sus predecesores y la mecánica básica es muy similar. En este caso jugaremos 6 rondas, las cuales cada una está dividida en dos fases. Es muy importante tener en cuenta qué color señala el marcador de ronda ya que ese color será el color comodín de la ronda.
Fase 1: Adquirir losetas
En esta fase es obligatorio adquirir losetas durante tu turno. El primer jugador pondrá la loseta de jugador inicial en el centro de la mesa antes de hacer ninguna acción. Puedes coger losetas de un expositor o del centro de la mesa. Siempre las pondrás junto a tu mostrador.
Si escoges un expositor, deberás coger todas las losetas del color que hayas elegido excepto si es el color comodín, que sólo podrás coger una. Las losetas restantes deberán ponerse en el centro de la mesa.
Si escoges cualquier otro color y, además, hay losetas del color comodín, podrás coger las del color elegido y una del color comodín extra. El resto de losetas se ponen en el centro de la mesa.
En el caso de escoger el centro de la mesa, se aplican las mismas normas que los expositores (todas las losetas de un color y/o una loseta comodín). El primer jugador que coge losetas del centro de la mesa, perderá tantos puntos como losetas coja, pero, a cambio recibirá la loseta de jugador inicial.
Los turnos se irán jugando hasta que no quede ninguna loseta en la mesa.

Fase 2: Jugar losetas y obtener puntos
El tablero está formado por estrellas de diferentes colores y una estrella incolora en el centro. Cada estrella tiene seis espacios disponibles y cada espacio tiene un número que representa cuántas losetas tenemos que gastar para taparlo.
Para poner una loseta en un espacio de una estrella de color, debemos tener tantas losetas de aquel color como diga la casilla que queremos llenar. En caso de no tenerlas, el color comodín de la ronda sirve como moneda para cualquiera de los seis colores del juego y nos puede ayudar para llenar aquellas casillas donde nos falta alguna loseta.
Pondremos una loseta del color correspondiente a la casilla elegida y el excedente el descartaremos poniendo las fichas dentro de la torre. Por ejemplo: una casilla donde tenemos que pagar con 3 losetas, una irá al tablero y las otras dos dentro de la torre.
En la estrella del centro podemos poner cualquier color pero 1) máximo 1 ficha para cada color y 2) cada casilla se debe pagar con el color que pondremos (utilizando el color comodín si es necesario).

El sistema de puntuación es sencillo: cuando ponemos una loseta en una estrella sumamos tantos puntos como losetas adyacentes tenga la ficha que hemos puesto (desde 1 punto si está sola, hasta 6 puntos si cerramos la estrella).
Esta fase se irá jugando normalmente hasta que los jugadores no puedan poner más losetas a su mostrador o decidan no poner más. Cada jugador puede guardar hasta 4 losetas en los espacios de las esquinas de su tablero para la siguiente ronda. El uso es opcional y eso ya depende de la estrategia de cada uno.
Bonificaciones
En el momento que un jugador rodea las casillas de un pilar, de una estatua o de una ventana, automáticamente recibe una bonificación y puede coger 1, 2 o 3 losetas (dependiendo de la bonificación) del tablero de puntuación y las podrá utilizar en esta misma ronda. Seguidamente se reemplazan los espacios que queden vacíos en el tablero de puntuación con fichas de la bolsa.
Final de la Partida
Una partida en Azul Pabellón de Verano termina después de jugar 6 rondas. Después de terminar cada ronda, el jugador que tenga el marcador de jugador inicial deberá avanzar una posición el marcador de ronda y rellenar cada expositor con 4 nuevas losetas. Si no quedan fichas en la bolsa de tela, se cogen las de la torre y se llena la bolsa.
Después de jugar la 6ª ronda, los jugadores sumarán puntos adicionales por completar estrellas y por cubrir todos los números 1, 2, 3 o 4 de todas las estrellas.
Ganará la partida el jugador que tenga mayor puntuación.

Valoración Personal
Después de jugar varias partidas a este nuevo Azul podemos afirmar que es un buen juego pero no es la mejor entrega de la saga. Si nunca antes has probado ningún otro Azul te recomiendo empezar por este directamente si buscáis un juego fácil de aprender, rápido y al mismo tiempo suficientemente complejo. Si queréis un enfrentamiento directo antes iría a por Vitrales de Sintra.
En este Pabellón de Verano, todas las partidas tendrán un flujo similar y la cantidad de fichas que podrás poner en el tablero será similar. La diferencia estará en saber controlar en todo momento las necesidades de los rivales y saber gestionar muy bien los puntos en juego para ser el ganador de la partida
Analizamos el juego parte por parte: A nivel de diseño seguimos con la misma dinámica de las baldosas portuguesas. Un diseño clásico pero renovado con esas nuevas losetas romboides. Tienen un carácter más veraniego. Está muy bien logrado.
En cuanto a materiales, seguimos también la estela de los otros Azul y es el punto débil del juego. Todo lo que gana por las losetas (que son de 10) lo pierden los mostradores, ya sea porque son de cartón delgado o porque es muy fácil que todo el mosaico se mueva con cualquier movimiento brusco.

La mecánica es nuestra parte favorita. En la primera fase, todo se basa en gestión y control de cada expositor; dominar la situación y leer las intenciones de los otros jugadores. Quien mejor lo haga tiene media partida en el saco. La segunda parte es más relajada pero hay que tener las ideas muy claras para no perder baldosas por falta de espacios libres. Es este punto donde se complica la partida y se disfruta realmente de la esencia de Azul. La parte que menos nos gusta del juego es que el tener que puntuar para cada loseta que ponemos en el tablero. Se hace un poco pesado, sobre todo al principio que siempre se suma 1 o 2 puntos.
Si hablamos de rejugabilidad, Pabellón de Verano tiene una rejugabilidad regular ya que el juego se quema bastante rápido. Automatizas como tienes que jugar y qué combinaciones te dan más puntos. Aun así podéis jugar decenas de partidas y cada una será más ajustada que la anterior. A nivel de originalidad, no lo podemos valorar muy alto ya que la base de la mecánica del juego está hecha desde hace años y lo único que es diferente en esta entrega son las normas de colocación básicamente. Sí que es original, pero no tiene la innovación que hubo con el primer Azul.
En conclusión, Azul Pabellón de Verano es un juego que intenta dar un nuevo aire a la zaga pero que desgraciadamente ha quedado como un juego bastante plano y monótono. Fácil de aprender, sí. Que lo disfrutaréis las primeras partidas, sí. Pero está muy lejos de los demás Azul y el resultado final del producto no es en ningún caso lo que debería ser. Antes os recomendaría cualquier otro Azul.
