Novedades Spiel 2025 – Broadway Toys

Septiembre siempre se asocia al inicio del curso escolar, pero al mismo tiempo es el mes en el que llegan las novedades lúdicas más importantes del año, ya que pocas semanas después se presentarán todas en la feria de juegos de mesa más importante de todo el calendario.

En este caso, hoy os presento las dos novedades que encontraremos por parte de la editorial proveniente de Hong Kong, Broadway Toys, que son The Wondrous Museum y Wolf Street.

Si, una vez leída la reseña de los juegos, queréis hacer la reserva, podéis conseguirlos rellenando este formulario.

The Wondrous Museum

En The Wondrous Museum encontraremos un juego principalmente de gestión de mano y colección de sets. Durante la preparación de la partida seleccionaremos dos conjuntos de obras temporales (rojas) para incluir en la partida, además de las obras habituales (lilas) que siempre se incluyen. Con esta premisa, y teniendo en cuenta que cada conjunto temporal interactúa en el juego de una manera diferente, vemos que, de entrada, el juego tiene una variabilidad muy alta.

Lo que más me ha gustado del juego es la sensación de carrera y de bola de nieve que se genera a medida que avanza la partida. Al inicio es muy complicado comprar obras caras. Sin embargo, cuando hemos conseguido introducir un par de obras en el museo, vemos que los ingresos aumentan significativamente. Esto nos da libertad para poder adquirir las siguientes obras con más exigencia, buscando siempre aquella pieza que nos aporte el combo perfecto entre las runas que la activan y las sinergias que se crean con nuestras cartas existentes.

En The Wondrous Museum encontraremos un juego principalmente de gestión de mano y colección de sets. Durante la preparación de la partida seleccionaremos dos conjuntos de obras temporales (rojas) para incluir en la partida, además de las obras habituales (lilas) que siempre se incluyen. Con esta premisa, y teniendo en cuenta que cada conjunto temporal interactúa en el juego de una manera diferente, vemos que, de entrada, el juego tiene una variabilidad muy alta.

Lo que más me ha gustado del juego es la sensación de carrera y de bola de nieve que se genera a medida que avanza la partida. Al inicio es muy complicado comprar obras caras. Sin embargo, cuando hemos conseguido introducir un par de obras en el museo, vemos que los ingresos aumentan significativamente. Esto nos da libertad para poder adquirir las siguientes obras con más exigencia, buscando siempre aquella pieza que nos aporte el combo perfecto entre las runas que la activan y las sinergias que se crean con nuestras cartas existentes.

Conjunts variats de cartes

He de decir que, si bien la simbología es muy clara a la hora de ejecutar las acciones (o requiere un conocimiento mínimo que la carta de ayuda suple), el diseño de los iconos es demasiado pequeño y genera cierta confusión, sobre todo en las primeras partidas. Es muy fácil pagar una carta con admiración que genera puntos y no dinero.

La gestión de las runas y el orden de las cartas es una capa extra muy interesante que tiene el juego. Aparentemente parece inocente y que no importa qué actives ni cómo organices tu museo. Pero es cuando incorporas habilidades que dependen de terceras cartas cuando te das cuenta de lo esencial que es elegir bien el orden en que juegas las cartas para maximizar las ganancias con el mínimo de acciones posibles.

Mercat de cartes

The Wondrous Museum es un juego que escala bien, aunque donde más lo he disfrutado es a 2 o 3 personas como máximo, ya que los turnos son más rápidos y la espera es menor. Un enfrentamiento más directo con tus oponentes que te permite controlar mejor el tempo de la partida mientras acumulas obras y puntos a partes iguales. Las partidas a 4 o 5 se diluyen más en la duración total y el mercado, aunque se mueva más, no es motivo suficiente para justificar el tiempo extra de partida que implica.

Como conclusión, diría que si juegos como Splendor, It’s a Wonderful World o Res Arcana te gustan, en The Wondrous Museum encontrarás una sensación similar en cuanto al desarrollo de tu motor de juego, y la experiencia será también muy positiva a medida que vayas conociendo todo lo que el juego te ofrece. La misma interacción indirecta entre jugadores, y una carrera hacia un objetivo común: ser quien tiene el museo con más admiración.

Museu del jugador

Wolf Street

El siguiente juego del que hablaremos en este artículo es Wolf Street, un juego que simula el día a día de una bolsa. Comprar y vender acciones asumiendo los riesgos y las variaciones que sufre la bolsa cuando menos lo esperamos.
Un juego creado por Britton Roney, ilustrado por Sonja Müller, que permite jugar desde 3 hasta 11 personas. Sí, 11 personas jugando al mismo tiempo en una misma partida que no dura más de 40 minutos.

En Wolf Street encontraréis un juego de negociación y, al mismo tiempo, de traición. Nos dividiremos en dos equipos y cada equipo competirá entre sus propios miembros para acabar siendo el más rico de la mesa. Por un lado tenemos al equipo de los mánagers, cuyo objetivo es convencer a los inversores para que compren sus acciones a precio de oro y beneficiarse de la avaricia para enriquecerse. Y los inversores querrán ganar tanto dinero como sea posible, lo que les obligará a tener mucho cuidado en cómo gastan lo que van acumulando durante la partida.

Preu Subhastes

La partida se divide en 5 rondas y cada una en 4 fases. La primera, la fase de negociación, es donde habrá la batalla campal entre inversores para comprar las acciones más apetitosas a precio de saldo, siempre y cuando alguien no negocie unas mejores condiciones. Dos minutos de reloj donde todo vale y solo una ficha de bloqueo hará que ese pacto entre mánager e inversor sea válido. El resto, cualquiera puede hacerlo y deshacerlo, hasta el punto de que los inversores retiren sus ofertas a última hora solo para que los mánagers tengan recargos posteriormente.

Después de esta fase, los inversores obtienen el dinero una vez aplicado el modificador del valor de la acción y a continuación pagan a los mánagers el precio acordado inicialmente.

Llegados a este punto, la tensión de las subastas se traslada a los mánagers, quienes tendrán que hacer una apuesta a ciegas por las nuevas acciones que entran en juego. Un juego psicológico donde el resultado puede diferir por solo 1 moneda y la tensión y emoción que genera en la mesa es espectacular.

Valor accions

Este ambiente gastador, de tensión y a la vez festivo, es lo que hace que el juego tenga un carácter entre *party* y de estrategia. Sin tiempo de espera porque no hay turnos ni nada que impida disfrutar continuamente. Encontraréis risas y lamentaciones a partes iguales cuando veáis que esa acción por la que habéis apostado fuerte se hunde en la bolsa sin piedad alguna. Todo este cóctel de emociones es lo que hace que Wolf Street sea un gran juego para jugar en grupos grandes.

El rango de jugadores se adapta muy bien y, por el estilo de juego que es, no importa si sois 5 u 11; lo único que varía es la cantidad de acciones que entran en juego y cuántas personas compiten por cada equipo. Para jugar a 3 o 4 personas sí que hay una variante bastante apañada que nos permite jugar con los dos roles a la vez. De todas maneras, el juego es para disfrutarlo en grupo y ver lo que cada uno es capaz de hacer para conseguir esa acción.

Jugador Inicial

Enfermo de los juegos de mesa. Me gusta compartir esta afición con mi gente y, de paso, compartirla con cualquiera que tenga interés en los juegos. Me veréis haciendo reseñas, recomendaciones y tutoriales por las distintas redes sociales y la página web.

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