Ficha Técnica
Estamos en pleno Renacimiento, uno de los momentos clave históricos donde se hicieron más inventos y descubrimientos. Tomaremos el papel de unos inventores de la época y trataremos de conseguir ser quien genere más puntos al final de la partida. Bienvenidos a Leonardo da Vinci’s Codex Leicester, el último juego que ha editado la editorial coreana DiceTree Games, coincidiendo con la feria del Spiel este 2023.
Personas: | 1 – 5 |
Duración: | 30 – 150 minutos |
Edad: | 14+ |
Complejidad: | Media – Alta |
Idioma: | Inglés |
Género: | Eurogame |
Autoría: | Changhyun Baek, Flaminia Brasini, Virginio Gigli, Stefano Luperto, Antonio Tinto |
Ilustración: | Seongho Lee |
Editorial: | Dicetree Games |
JcJ: | 60€ |
¿Cómo se juega?
Opinión personal
Leonardo da Vinci’s Codex Leicester es un eurogame de colocación de trabajadores que dura 7 rondas y en el que tendremos mucha interacción entre los jugadores. Antes de empezar el análisis, me gustaría agradecer a DiceTree Games la cesión de una copia del juego para poder realizar esta reseña.
Diseño y Componentes
El primer aspecto que deseo destacar del juego es el diseño de la caja. DiceTree Games tiene una línea de juegos que aparentan ser libros si miramos a los laterales de la caja. A nivel visual sería una maravilla que nos llegara esta colección de juegos.
Fuera de ese detalle, vamos a hablar del diseño: el juego intenta estar tematizado en el Renacimiento. Digo que intenta porque en ningún momento me sentí integrado en el tema mientras jugaba. El juego es llano y tan podía estar ambientado en esta época historia como en otra futurista o prehistórica. No tiene ninguna influencia ni atractivo que enganche con el juego. A partir de ahí, que guste más o menos es cuestión de gustos.
A mí, personalmente, me gusta el tablero, pero las cartas (todas idénticas a nivel de diseño) no me gustan. Representan inventos, pero en ningún caso vemos ni uno reflejado en las cartas, son más cartas de misión u objetivo y para de contar.
Por lo que hace referencia a los componentes, DiceTree Games juega en una liga superior y todos los componentes parecen deluxificados. Los recursos son de gran calidad, así como los troqueles de doble capa y las cartas de buen gramaje y textura.
Todo esto combinado con un inserto en el que tendremos cada componente en su caja bien organizado. Nada más que decir, está genial.
Mecánica
Las principales mecánicas que encontraremos son colocación de trabajadores, mayorías y gestión de recursos. Las tres mecánicas van ligadas entre sí dado que el objetivo del juego es hacer dinero, los cuales serán los puntos al final de la partida. Para poder obtener recursos a buen precio será necesario que tengamos la mayoría en la ubicación correspondiente y esto implica apostar por aquella casilla y enviar más trabajadores que el resto.
Si tenemos en cuenta que el juego es una reimplementación de un juego original del 2006, veo que las mecánicas están algo obsoletas y que, a pesar de funcionar bien, no me ha acabado de convencer el flujo general de la partida.
Podríamos considerar que el juego era pionero hace casi 20 años ya que conforme avanza la partida obtenemos a más trabajadores, potenciamos nuestros talleres y vemos una evolución de nuestro motor de juego.
Por otro lado, el sistema de ‘misiones’ u ‘objetivos’, lo que temáticamente son los inventos, me gusta cómo funcionan con el marcador de tiempo. Temáticamente sería lo que tardamos en crear ese invento. Hay de 4 semanas, 7, 11 y los inventos más potentes, los de 15 semanas. Gestionar bien este tiempo y saber reducirlo será la clave para poder realizar más inventos y obtener más ingresos.
Experiencia
La experiencia jugando en Leonardo da Vinci Codex Leicester me ha dejado un sabor agridulce. Por un lado, el juego me ha gustado cuando lo he jugado a 3 personas. El flujo es bastante ágil y aunque la partida se hace un poco repetitiva cuando ya llevamos 5 rondas, aguanta bastante bien. En cambio, en 2 tiene un modo aparte que no jugaría como primera elección.
Partimos de que un juego de mayorías necesita gente para brillar. Así que una partida a 2 utiliza un tercer color neutral que lo deja todo algo descafeinado.
El tablero central tiene dos caras, una para 1-3 personas y otra para 4-5. La cara de 4-5 funciona mejor a 5 que a 4 dado que queda todo más apretado y hay más disputas en cada una de las localizaciones. Sin embargo, el juego se hace largo y tedioso, lo que me hace decantar por jugarlo prácticamente exclusivo a 3.
Dejando aparte la escalabilidad, el juego le echo de menos un punto de asimetría entre los jugadores ya que, conforme avanza la partida, todos obtenemos las mismas bonificaciones, mejoras y no deja de ser una carrera a ver quien logra antes crecer.
Uno de los puntos más interesantes del juego es que el dinero sea la puntuación al final de la partida. Este doble uso hace que durante la partida, cada decisión que tomes que afecte al dinero, implique perder puntos al final de la partida. Esto nos permitirá ver cómo personas que consiguen muchos inventos no acaben ganando por haber pagado por acelerar la creación de estos inventos. Encontrar el equilibrio entre ahorrar o gastar me parece lo más interesante del juego.
Vamos cerrando la reseña de Leonardo da Vinci Codex Leicester, un juego que ya tiene cerca de 20 años pero ahora con un nuevo lavado de cara que, aunque aperentemente parecer un juego bien tematizado y con una propuesta original, acabaremos encontrando un juego que no escala bien y que los años le han pasado factura. De todas formas, es un juego perfectamente disfrutable y que nos hará hervir la cerebro para optimizar cada moneda y no desperdiciarlas en recursos e inventos.

