MOB: la Gran Manzana, nos traslada al Nueva York de los años 20, durante la ley seca, y nos pone en la piel de miembros de dos familias de la mafia enfrentadas entre sí por el control del tráfico de alcohol local. El objetivo es tener el máximo número de cajas de contrabando al final de la partida, y esto se logrará siendo quien tenga más presencia en los diferentes barrios donde se encuentran dichas cajas. ¿Serás tú el capo ganador?
Ficha Técnica
Personas: | 2 |
Duración: | 30 – 45 minutos |
Edad: | 14+ |
Complejidad: | Baja-Media |
Idioma: | Castellano |
Género: | Para 2 |
Autoría: | Steve Finn |
Ilustración: | Ossi Hiekkala, David Sookochoff |
Editorial: | Bumble3ee Interactive |
PVP: | 29,95€ |
¿Cómo se juega?
Opinión personal
Diseño y Componentes
El juego hace un buen trabajo de ambientación con las ilustraciones de los barrios (representando escenas de lucha entre mafias que podrían ser sacadas de un cómic), y realmente te puedes sentir como el capo de una mafia enviando a tus sicarios a eliminar enemigos. La iconografía es muy intuitiva, no deja lugar a dudas y va directo al grano.
MOM: la Gran Manzana es un juego bastante minimalista, solo cuenta con una serie de peones que representan a los matones, unas fichas con infiltrados, las cajas de contrabando y dos dados. Destaco la buena calidad de todos los componentes, teniendo en cuenta que es un juego con un precio muy competitivo.
Mecánica
Es difícil encontrar un juego de mayorías hecho específicamente para ser jugado solo por dos personas. En este caso, MOB: la Gran Manzana incluye un poco de azar junto con gestión de mano (tendrás 20 sicarios para distribuir durante una ronda) para hacerlo posible. El juego nos obliga a realizar una acción principal del tablero en cada turno, un tablero que es común y, aunque tiene una amplia variedad de opciones, es muy probable que haya disputas por colocarse en los mejores lugares (y los más «económicos», es decir, donde tengas que enviar menos sicarios). Todos los matones que no coloques en el tablero de acciones podrán subir a los coches que conducirán tarde o temprano a las ubicaciones para asegurar una mayoría, así que hay que decidir muy bien cómo se distribuyen.
Aunque el azar juega un papel importante mediante el lanzamiento de dados que nos dirá dónde y cuántos sicarios podemos desplegar, esta acción no deja de ser opcional, y tener una mentalidad estratégica y elegir bien las acciones tiene mucho más peso a largo plazo. También juega un poco con el engaño y el faroleo, utilizando unos sicarios «infiltrados» que podrán moverse entre barrios y/o revelarse para poder eliminarlos. Estos sicarios son secretos y te obligan a tomar decisiones, como si prefieres gastar una acción para saber cuántos hay y poder tener el control de la situación, o si, por el contrario, esperas a la revelación final y te llevas una sorpresa que puede dar la vuelta al marcador, ya que quien tenga la mayoría en cada barrio se llevará las cajas correspondientes.
Experiencia
Nos encontramos ante un juego que funciona de maravilla, y se nota que ha sido trabajado conscientemente para ofrecer una lucha por mayorías dinámica y exclusiva para jugar en pareja. Tener sicarios limitados en cada una de las 3 rondas nos obliga a gestionar dónde los colocamos y qué hacemos con ellos, así como también nos permite tener el control de cuándo se acerca el final y anticipar los movimientos del adversario.
El secretismo y el azar le dan un toque más desenfadado, y también obliga a adaptarse a las circunstancias, reduciendo así las posibilidades y el análisis parálisis que pueden tener los jugadores. Habrá a quienes no les guste depender de los dados, pero es una parte muy pequeña del conjunto total de la partida que pocas veces afectará la estrategia principal. No es hasta el final de la partida que se revela todo y se sabe con certeza quién se lleva más cajas de las diferentes ubicaciones, y esto es un punto clave para mantenerse alerta y en tensión hasta el último momento.
Es un juego de duración estándar, no pasarán más de entre 30 y 45 minutos por partida, no se hace nada monótono, y además tiene un setup y guardado rápido que facilita mucho las cosas.
La dificultad de MOB: La Gran Manzana es baja-media, se explica rápido y el ritmo se coge en un par de turnos, es un juego muy accesible para todo tipo de públicos, y que sea para dos personas es un plus muy interesante para cuando es imposible quedar con más gente.

