King of Tokyo y sus variantes

Este artículo lo ha escrito Pau, fundador de KLEFF, asociación lúdica de Barcelona. King of Tokyo es uno de mis juegos favoritos, tal y como explico en el episodio del podcast de Cunyadisme Lúdic 1×05 – King of Kleff.

En este post nos centraremos en los cuatro títulos principales del universo King of Tokyo: King of Tokyo (el clásico y la caja “premium” de “Monster Box”), King of Tokyo: Origins, King of Tokyo: Duel y King of Tokyo: Godzilla. Dejo fuera de este repaso otros títulos y variaciones del mismo ecosistema, como King of Tokyo: Dark Edition, King of New York, King of Monster Island o Mindbug: King of Tokyo, que merecerían un artículo aparte.

¿De qué va King of Tokyo?

King of Tokyo es, fundamentalmente, un juego de lanzar dados con mecánicas de push your luck: en cada turno decides hasta qué punto quieres arriesgar para obtener mejores resultados antes de plantarte. Para ganar la partida hay que conseguir uno de dos objetivos: ser el último monstruo vivo o llegar a 20 puntos de fama antes que el resto de jugadores.

En cada turno el jugador activo lanza seis dados hasta tres veces, decidiendo cuáles se queda y cuáles vuelve a lanzar. Los símbolos de los dados permiten atacar al resto de monstruos (o al monstruo que ocupa Tokyo), recuperar vida, ganar energía para comprar cartas de poder, o sumar puntos de fama. Quien ocupa Tokyo recibe un punto de fama por turno pero también recibe todos los ataques del resto de jugadores hasta que le vuelva a tocar jugar, lo que genera un dilema constante entre quedarse en la ciudad (y acumular fama) o salir de ella (y recuperar vida). Si quieres profundizar en el detalle exacto de las reglas, puedes consultar el reglamento oficial de King of Tokyo.

Se trata de un juego de corte familiar que funciona muy bien como juego de iniciación para jugadores con poca experiencia en juegos de mesa modernos. Un punto a tener en cuenta: como en algunas partidas hay eliminación de jugadores (cuando un monstruo se queda sin vida, queda fuera de juego), puede generar cierta frustración en jugadores que no lleven bien tener que dejar de jugar antes que el resto.

Diferencias entre los diferentes juegos

King of Tokyo (el clásico) y sus expansiones

King of Tokyo es el juego original del cual han surgido el resto de títulos de este universo. A lo largo de los años ha recibido diversas expansiones que enriquecen la experiencia sin cambiar su esencia: Halloween, King of Tokyo: Power Up! y King of Tokyo: Mindbug, que principalmente introducen nuevas cartas con acciones especiales o nuevos dados.

Más recientemente se ha publicado King of Tokyo: Even More Wicked!, una expansión que añade un tablero adicional con un indicador de «maldad» (Wickedness Gauge). Cada trío de garras o de rayos que saques en los dados te hace avanzar el contador por este indicador y al superar ciertos umbrales (3, 6 o 10 puntos) puedes reclamar una ficha de maldad con un efecto permanente, como curarte al entrar en Tokyo, copiar una carta de poder de otro jugador o infligir veneno a los rivales. Es, por lo tanto, una capa extra de estrategia para quien ya domina el juego base y quiere probar esta nueva mecánica y dinámica dentro de las partidas. Desde mi punto de vista, es completamente prescindible y no hace falta comprarlo.

King of Tokyo: Monster Box

No presenta ninguna diferencia significativa respecto al King of Tokyo original: es simplemente un recopilatorio que incluye el juego base y las expansiones publicadas hasta el momento, todo en una misma caja.

Si tienes muy claro que quieres tener la colección completa de expansiones. Esta nueva edición incluye las expansiones “Halloween” y “Power Up!”, once cartas exclusivas, el personaje de Baby Gigazaur con sus cartas Power Up y una bandeja de dados. Sus componentes son exactamente los mismos que encontrarías en la versión estándar y no hay ninguna deluxificación ni nada parecido pero te ahorra espacio y dinero al ofrecer todas estas expansiones dentro de una misma caja.

King of Tokyo: Origins

Es una versión más compacta del juego: admite hasta 4 jugadores, en lugar de los 6 que admite el original. Esto conlleva la eliminación de la Bahía de Tokyo (Tokyo Bay) y, por lo tanto, de las dinámicas que aparecen en partidas de 5 y 6 jugadores. Incluye algunas cartas y monstruos nuevos, con la voluntad de diferenciarse un poco del King of Tokyo clásico más allá del tamaño de la caja.

Además del tamaño de la caja y la reducción del número de jugadores, también nos encontramos una reducción en el PVP: King of Tokyo tiene un precio de venta al público de 37€ mientras que King of Tokyo: Origins tiene un precio de venta de 25€.

King of Tokyo Duel

Es la adaptación para dos jugadores, y probablemente el título que más se aleja del resto del universo de KoT. Mantiene el espíritu de lanzar dados para ganar energía, sumar fama y reducir la vida del rival, pero la estructura de juego cambia radicalmente: en lugar del tablero clásico, hay un doble marcador de Fama y Destrucción que avanza por una pista compartida (un track) situada entre los dos jugadores. Cada trío de símbolos de fama o destrucción que saques en los dados hace avanzar el marcador correspondiente hacia tu lado. La partida se acabará y ganas si llegas al espacio de victoria de tu lado, si reduces la vida del rival a cero, o si consigues que los dos marcadores queden dentro de tu «zona de atención mediática» (Spotlight Zone).

La gran diferencia respecto al resto de juegos del universo es que cada monstruo tiene un poder especial asimétrico propio (por ejemplo, Gigazaur puede convertir parejas de símbolos en fama o destrucción, o The King puede colocar fichas de «Buzz» que bloquean el avance del rival por el track). Esta asimetría hace que elegir monstruo tenga un peso estratégico mucho mayor que en el King of Tokyo original. El juego cataloga a cada uno de los monstruos en diferentes niveles según la experiencia de los jugadores ya que sus habilidades pueden ser más o menos dificultosas de entender.

Desde mi punto de vista, la mecánica que se introduce con los tracks es lo suficientemente interesante como para darle una oportunidad pero después de varias partidas tengo la sensación de que se pierde uno de los aspectos clave y que hacen que sea tan divertido King of Tokyo: la interacción directa entre jugadores y jugadoras. Avanzar en el track se convierte en una tarea prácticamente solitaria en la que pocas veces gastaremos tiradas de dados para hacer retroceder cualquiera de los marcadores: es más interesante y asequible mover tu propio marcador o ganar la partida eliminando al otro monstruo.

King of Tokyo: Godzilla

Es el título más reciente del universo y ofrece un gran cambio de imagen: tanto el diseño gráfico, con una estética que evoca la Era Showa de Godzilla (1954-1975), como los componentes, que ahora son de madera y más sostenibles. Pero la gran novedad no es estética, sino mecánica: la introducción de cartas de evento y cartas de evolución que ya habíamos conocido en los Power Up.

Las cartas de evento se añaden al mazo de cartas de poder y afectan a todos los monstruos de la mesa a la vez, generando cambios de reglas repentinos y momentos bastante imprevisibles. Las cartas de evolución, por otro lado, son un módulo opcional: cada jugador recibe un mazo propio de evoluciones específicas de su monstruo y empieza con una en la mano, cada vez que saca un trío de corazones en los dados puede robar dos más y quedarse una. Algunas evoluciones son de uso inmediato y otras tienen un efecto permanente una vez jugadas, al igual que el resto de cartas que puedes ir adquiriendo a lo largo de la partida. En conjunto, estas novedades hacen que King of Tokyo: Godzilla sea una versión un poco más completa y profunda que el King of Tokyo original.

Conclusión: ¿Mi opinión y para quién es cada juego?

King of Tokyo, y todos los títulos de este universo, no inventa nada: lanzar dados para conseguir “recursos”, comprar cartas que mejoran nuestras “habilidades”, atacar y eliminar jugadores, etcétera. No obstante, las mecánicas están muy bien encajadas con la temática del juego (monstruos intentando hacerse con el título de rey de Tokyo) con partidas diferentes y únicas gracias a su inmenso abanico de habilidades presentes en las cartas.

Echo de menos que en nuevas ediciones no se haya apostado por deluxificar un poco el juego con monstruos en formato figura en lugar de una triste cartulina que con el paso del tiempo se estropea. Afortunadamente, en internet puedes encontrar fácilmente casi todos los monstruos principales de la franquicia para imprimir en 3D y colorear a tu gusto. Os dejo una imagen de mis figuras por si tenéis curiosidad por saber cómo quedaría Cyber Kitty, Gigazaur o Meka Dragon, entre otros.

Mi juego favorito sigue siendo el King of Tokyo original, por diversos motivos:

  • Es un juego muy fácil de aprender y de enseñar a gente nueva.
  • Admite un buen número de jugadores, aunque el número ideal seguramente es 4: con 5 y 6 jugadores se añade la Bahía de Tokyo, y desde nuestro punto de vista esto hace que la partida se vuelva más imprevisible y cueste más gestionar la estrategia para ganar.
  • A pesar de tener una buena dosis de azar por las tiradas de dados, hay bastante margen estratégico: cada jugador puede orientarse hacia una condición de victoria u otra según cómo evolucione la partida.
  • La interacción directa entre jugadores es un aspecto que no todo el mundo disfruta por igual, pero en el caso de King of Tokyo es precisamente uno de los puntos que lo hace más divertido: genera una lucha real por el control de Tokyo que encaja perfectamente con la temática del juego.

Para quién es cada juego:

  • King of Tokyo: para jugadores casuales y experimentados que busquen un título ligero para completar una sesión de juegos.
  • King of Tokyo: Origins: para jugadores con poca experiencia y público juvenil que todavía tienen que asimilar conceptos lúdicos y mecánicas de juegos de mesa modernos.
  • King of Tokyo Duel: para jugar en pareja.
  • King of Tokyo: Godzilla: para todo tipo de jugadores, pero especialmente para quien disfrute de los eventos aleatorios y quiera ir un poco más allá del juego base.

Y tú, ¿qué versión de King of Tokyo has jugado y cuál es tu favorita?

Pau - Kleff

Jugón desde que el tió me trajo una copia de Carcassonne. Después de pasar por una depresión redescubrí el mundo de los juegos de mesa modernos y desde entonces he estado organizando el afterwork lúdico más grande de Europa: KLEFF.

Juego a todo tipo de juegos pero disfruto más de los juegos que tienen una duración contenida y me hacen pasar un rato entre cartas, dados, tableros y risas. Hay un juego de mesa para cada persona y cada momento.

Jugador Inicial

Enfermo de los juegos de mesa. Me gusta compartir esta afición con mi gente y, de paso, compartirla con cualquiera que tenga interés en los juegos. Me veréis haciendo reseñas, recomendaciones y tutoriales por las distintas redes sociales y la página web.

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